Trinidad & Tabaco se ha consolidado como una de las propuestas más inquietas del rock nacional. Su música transita con naturalidad entre el rock progresivo, el jazz, el post hardcore, el metal, la psicodelia y diversas influencias latinas, construyendo composiciones que cambian constantemente de forma sin perder cohesión. Lejos de seguir tendencias, la banda apuesta por la exploración sonora y conceptual, retomando el espíritu del progresivo desde una sensibilidad contemporánea y profundamente colectiva.
Como primer adelanto de esta nueva etapa, Trinidad & Tabaco presentó «Aka Manah», un sencillo que contó con la participación del guitarrista Andrés Garib y que expandió el universo narrativo del proyecto. Inspirada en la figura zoroástrica asociada a la «Mente Malvada», la canción reflexiona sobre los pensamientos oscuros, la corrupción de la voluntad y las fuerzas que desvían a las personas de la verdad, reafirmando el interés de la banda por desarrollar obras donde la música y el concepto avanzan en paralelo.
Ahora, este mes de julio, la agrupación presenta «Carmesí», una nueva entrega de su serie de live sessions, un formato que pone en primer plano la intensidad y libertad de su ejecución en vivo. Más que reinterpretar una grabación de estudio, la sesión revela la esencia de una banda que encuentra en el escenario el espacio ideal para llevar sus composiciones a otro nivel.
En «Carmesí», Trinidad & Tabaco continúa ampliando su imaginario creativo al establecer un diálogo entre referencias tan diversas como el reggaetón —entendido como símbolo de la modernidad y el baile colectivo—, la música tradicional judía y La consagración de la primavera de Igor Stravinsky. El resultado es una pieza donde el ritual, el movimiento y la transformación se convierten en el eje de una experiencia sonora que desdibuja los límites entre géneros y desafía los formatos convencionales.
Con esta nueva live session, Trinidad & Tabaco reafirma su compromiso con la experimentación y consolida una propuesta artística donde el rock progresivo, la psicodelia, el metal y las raíces latinas convergen en un lenguaje propio, demostrando que su música está en constante evolución.