La Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales aseguró que la productora no ha cancelado los montos correspondientes a la edición realizada en marzo en el Parque O’Higgins. La entidad anunció que avanzará con las medidas de cobro establecidas por la normativa vigente.
La Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD) acusó a Lotus, productora responsable de Lollapalooza Chile, de mantener pendiente el pago de los derechos de autor correspondientes a la edición 2026 del festival, realizada los días 13, 14 y 15 de marzo en el Parque O’Higgins de Santiago. La organización informó que, tras cerrar sin resultados las conversaciones sostenidas en septiembre, iniciará las acciones de cobro contempladas en la normativa vigente.
A través de un comunicado enviado por correo a todos sus socios y afiliados, el Consejo Directivo de la SCD manifestó su preocupación por la situación, señalando que, hasta su último intento de cobro, la productora no había efectuado los pagos correspondientes por la comunicación pública de las obras musicales interpretadas durante el evento.
La edición 2026 de Lollapalooza Chile contó con cerca de 50 artistas internacionales y más de 40 músicos y músicas nacionales, quienes presentaron sus repertorios en vivo durante las tres jornadas del festival.
SCD advierte que los derechos corresponden a los creadores
En su declaración, la entidad enfatizó que los montos reclamados no constituyen ingresos propios de la SCD, sino que corresponden a los autores, compositores y editores musicales titulares de las obras ejecutadas públicamente.
En ese sentido, la organización sostuvo que no tiene la facultad de condonar ni renunciar a dichos derechos y afirmó que, ante su último intento de cobro, Lotus respondió sin asumir, según la versión de la entidad, la responsabilidad de pagar la tarifa correspondiente.
Frente a este escenario, la SCD anunció que avanzará en las distintas etapas de cobro previstas para estos casos, conforme a las normas vigentes. La organización señaló que aplicará los procedimientos que utiliza con otros usuarios de música que mantienen obligaciones de pago pendientes.
El conflicto vuelve a poner el foco en los derechos de autor en la música en vivo
La denuncia pone sobre la mesa una discusión relevante para la industria musical chilena: el cumplimiento de las obligaciones asociadas al uso público de obras musicales en eventos masivos, donde la participación de artistas y la explotación de sus repertorios forman parte central de la actividad.
Para la SCD, el caso adquiere especial relevancia debido a la magnitud de Lollapalooza Chile y al número de artistas nacionales que participaron en su última edición. La entidad advirtió que el respeto por los derechos de autor es una condición necesaria para fortalecer la industria y reconocer el trabajo creativo que sostiene este tipo de espectáculos.
“Es imprescindible que todos sus actores entiendan la importancia de respetar no solo la ley, sino —por sobre todo— el trabajo creativo que sustenta y permite que actividades como esta se realicen con el éxito que todos conocemos”, expresó el Consejo Directivo de la organización.
Hasta el momento, el comunicado de la SCD no detalla el monto adeudado ni precisa qué medidas específicas se adoptarán en las siguientes etapas del proceso. La acusación corresponde a la versión entregada por la entidad, por lo que una eventual respuesta de Lotus será relevante para conocer su posición frente a los pagos reclamados.
El desarrollo de este caso podría tener implicancias para la relación entre los organizadores de grandes festivales y las entidades encargadas de gestionar los derechos de autor en Chile, en un contexto donde la sostenibilidad de la actividad musical también depende de que se respeten las remuneraciones asociadas al uso de las obras.
