El artista chileno presenta una íntima pieza de pop alternativo acompañada por un cortometraje grabado en los paisajes del Cajón del Maipo.
Tras los lanzamientos de «Intro» y «Láctea«, el proyecto chileno Joseph Frois continúa expandiendo su propuesta musical con «Extraño«, su tercer sencillo oficial, ya disponible en las principales plataformas de streaming.
La canción explora el desgaste emocional que atraviesa una relación cuando la distancia comienza a instalarse entre dos personas. A través de una sensibilidad melancólica y una instrumentación orgánica liderada por el piano, Joseph Frois construye un relato íntimo sobre la aceptación de los cambios inevitables en el amor. Esta idea alcanza su punto más emotivo en el coro: “Y a pesar que lo intentamos, pude notar que ya era extraño”.
«Extraño» nació a partir de una grabación que el músico conservaba en su celular desde hace más de cuatro años. Ese registro inicial contenía una progresión de piano y una idea vocal que posteriormente dieron forma a la canción.
“Nació de una vieja grabación que tenía guardada hace unos cuatro años en mi celular. La grabación contenía un pequeño registro de una melodía de piano y una idea de voz que darían forma a la estrofa inicial. Tomé eso y comencé a desarrollarla”, comenta Joseph Frois.
El lanzamiento también marca un nuevo paso en la consolidación de la identidad sonora del artista, quien proyecta este trabajo como parte de un futuro lanzamiento de mayor extensión.
“Esta tercera canción consolida un poco el sonido o estilo que estoy construyendo como artista. Me da un panorama más claro de lo que podría ir proponiendo en los próximos lanzamientos para, quizás, poder cerrar todo el material en un EP o disco”, agrega.
Como complemento visual, «Extraño» llega acompañado de un videoclip concebido como un cortometraje cinematográfico. La pieza fue grabada en los imponentes paisajes del Cajón del Maipo y sigue la historia de una pareja que intenta reencontrarse en medio de la cordillera.
La elección de este entorno natural responde directamente al relato de la canción y a la necesidad de alejar a los personajes del ruido cotidiano para enfrentarlos a sus emociones.
“La intención era encontrar un escenario natural, lejos del ruido de la ciudad y del automatismo del día a día. El intento de esta pareja por volver a conectar concilia muy bien con la inmensidad de la montaña, un entorno que también propicia un reencuentro con uno mismo y una desconexión que te empuja a descubrir aquello que la rutina nos quita”, concluye el artista.