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“Hacerse viral ya no basta”: la chilena que se abrió camino en la industria musical de Estados Unidos y hoy impulsa las carreras de nuevos talentos

Por SOS Música 02-09-2026 5 min de lectura
“Hacerse viral ya no basta”: la chilena que se abrió camino en la industria musical de Estados Unidos y hoy impulsa las carreras de nuevos talentos

Radicada en Los Ángeles, Estefanía Hernández trabaja en marketing, estrategia y desarrollo artístico en Cosmica Artists. Tras participar en proyectos de Gaby Moreno, Katzù Oso y Mel Muñiz, entre otros, advierte que acumular visualizaciones o seguidores no garantiza que un artista logre consolidar una audiencia ni sostener su carrera en el tiempo.

El 2020, Estefanía Hernández dejó Chile decidida a construir una carrera como cantante y compositora. Después de años estudiando canto, viajó a Estados Unidos para continuar su formación en Berklee, en Boston. Sin embargo, un problema de salud y una posterior cirugía en sus cuerdas vocales cambiaron por completo el camino que había imaginado.

Aunque tuvo que abandonar su proyecto como intérprete, nunca pensó en alejarse de la música. Durante ese proceso comenzó a conocer el trabajo que se realiza detrás de los artistas y descubrió otras áreas que también despertaron su interés, como el management, el marketing y la estrategia. Más tarde se trasladó a Los Ángeles, donde estudió Music Business y comenzó una nueva etapa profesional.

“Fue un momento muy difícil, porque sentía que estaba dejando atrás algo por lo que había luchado muchísimo. Con el tiempo descubrí que existía todo un mundo detrás de la música que también me apasionaba y encontré otra forma de dedicarme a ella”, recuerda.

Desde el 2024, forma parte de Cosmica Artists, sello independiente y compañía de management con base en Los Ángeles. Su labor incluye el diseño de campañas, promoción, distribución, prensa, alianzas y desarrollo de audiencias. Paralelamente, realiza management de manera independiente, acompañando a artistas y productores en la planificación de sus carreras.

Su experiencia le ha permitido participar en proyectos de Gaby Moreno, Katzù Oso, Mel Muñiz, Selines, FEA, Ruben Ramos y La Zorra Zapata. En 2025 asistió a los Latin GRAMMYs como parte del equipo de Gaby Moreno, quien se encontraba nominada. También apoyó la campaña del álbum La Conexión, de Katzù Oso, y trabajó en la promoción de Serenata para construir un refugio, de Mel Muñiz.

Haber iniciado su recorrido desde la interpretación influye en la manera en que hoy acompaña a otros talentos. “Entiendo lo vulnerable y personal que puede ser poner tu música, tu imagen y tu carrera en manos de otras personas. Por eso intento escuchar al artista, comprender qué quiere construir y ayudarlo a desarrollar su visión sin que pierda su identidad”, afirma.

Ese recorrido también le ha permitido observar de cerca los cambios que atraviesa actualmente la industria. En un escenario marcado por la rapidez de las plataformas digitales y la presión por obtener resultados inmediatos, Estefanía advierte que conseguir millones de visualizaciones o lograr que una canción se vuelva viral no garantiza que un artista pueda construir una trayectoria sostenible.

Hoy es más fácil que nunca tener un momento viral, pero también es más difícil convertirlo en una carrera. Puedes alcanzar millones de visualizaciones o sumar muchos seguidores, pero si esas personas después no escuchan tu música, no compran una entrada o simplemente no vuelven, ese número por sí solo no significa tanto”, explica.

De las visualizaciones a una comunidad real

Para Estefanía, una propuesta musical necesita mucho más que exposición digital: requiere buena música, una identidad reconocible, constancia, planificación y una estructura profesional capaz de aprovechar las oportunidades que pueda generar la viralidad.

“Prefiero ver a un artista con una comunidad más pequeña, pero realmente comprometida, que a uno con millones de seguidores que después no logra vender entradas. La viralidad puede abrir una puerta enorme, pero no puede ser toda la estrategia”, afirma.

La ejecutiva también advierte sobre la presión que enfrentan actualmente los músicos por publicar constantemente, conseguir resultados inmediatos y responder a las tendencias de las plataformas. Esto puede llevarlos a lanzar canciones sin una planificación clara o, incluso, a firmar contratos sin comprender completamente sus alcances.

A su juicio, el trabajo posterior a un momento viral resulta determinante. El desafío es lograr que quienes descubrieron una canción quieran conocer el resto de la propuesta, escuchar nuevos lanzamientos, asistir a conciertos y mantenerse vinculados con el artista.

El desafío de internacionalizar la música chilena

Aunque su carrera se ha desarrollado principalmente en Estados Unidos y en proyectos vinculados con México y otros mercados latinoamericanos, Hernández sigue con atención el crecimiento de la escena musical chilena. En su opinión, el avance del género urbano demostró que desde Chile es posible generar audiencias internacionales y competir en circuitos de mayor alcance.

El urbano chileno ha realizado un trabajo increíble abriendo camino. Me encantaría que esa puerta también permitiera mirar todo lo que está ocurriendo en el pop, el rock, el indie y la música alternativa”, señala.

Sin embargo, considera que para que más propuestas nacionales puedan proyectarse internacionalmente es necesario seguir fortaleciendo las áreas que rodean a los músicos, como el management, la promoción, el booking, la distribución, la asesoría legal y las conexiones con otros territorios.

Respecto de Estados Unidos, asegura que el idioma ya no representa necesariamente la principal barrera. Los mayores obstáculos están en la falta de contactos, la inversión necesaria para desarrollar una estrategia y el desconocimiento de un mercado amplio, diverso y altamente competitivo.

No necesitas llegarle a todo Estados Unidos; necesitas encontrar a tu gente y saber cómo acercarte a ella. Internacionalizarse no significa cambiar quién eres o cantar en inglés. Se trata de identificar dónde puede conectar tu propuesta, probar, medir la respuesta y crecer desde ahí”, sostiene.

Ahora, Estefanía se prepara para participar en la organización de la próxima gira de Gaby Moreno por Europa en noviembre, luego de que la artista guatemalteca finalizara recientemente su participación en Broadway. Este nuevo desafío le permitirá continuar sumando experiencia en el desarrollo de proyectos internacionales y en la proyección de artistas latinoamericanos en nuevos mercados.