
Bad Bunny convierte el Super Bowl en una celebración latinoamericana
El artista puertorriqueño llevó al show de medio tiempo una puesta en escena popular y cargada de identidad regional, acompañado por Lady Gaga y Ricky Martin, en un mensaje de unidad frente al clima político y social de Estados Unidos.
Este domingo, Bad Bunny se presentó en el show de medio tiempo del Super Bowl con un espectáculo que ya se perfila como uno de los más comentados en la historia del evento deportivo más visto del mundo. Fiel a su identidad, el artista transformó el escenario en una auténtica fiesta latinoamericana, reivindicando sus raíces y las de toda una región en un contexto marcado por las polémicas declaraciones del expresidente Donald Trump y las acciones de la agencia ICE.
El show se apoyó en varios de los hits de Debí tirar más fotos, interpretados junto a un numeroso grupo de bailarines y performers latinos que aportaron color, ritmo y una estética popular pocas veces vista en este escenario. La propuesta fue clara: llevar al centro de la cultura mainstream estadounidense una narrativa orgullosamente latina.
Uno de los momentos más celebrados llegó con la participación de Lady Gaga, quien sorprendió al reversionar una de sus canciones a un estilo latino, sumándose al clima festivo del espectáculo. A ella se unió Ricky Martin, otro emblema de la música latina global, reforzando el carácter regional y generacional de la presentación.
Benito Martínez, oriundo de Puerto Rico, se mostró visiblemente orgulloso de sus raíces y utilizó la magnitud del Super Bowl para compartir un mensaje cultural y político sin estridencias, pero cargado de simbolismo. Según estimaciones previas, más de 100 millones de personas habrían seguido el show en todo el mundo, y ahora resta esperar las cifras oficiales para confirmar su impacto real y posibles récords de audiencia.
El cierre fue tan contundente como emotivo: Bad Bunny levantó las banderas de todos los países de Latinoamérica, junto a las de Canadá y Estados Unidos, sellando un mensaje de unidad y convivencia en medio de un escenario social profundamente polarizado. Un gesto que confirmó que, más allá del espectáculo, su propuesta buscó dejar una marca cultural y política en la historia del Super Bowl.
Revisa el show completo:
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